¿Quién no ha pensado esto de una asignatura? o… ¿quién no ha odiado o aborrecido una asignatura? Creo que hemos sido muchos los que alguna vez hemos pensado esto, hemos temido el día en que teníamos esa asignatura que nos traía de cabeza y que odiábamos.
Esto no es problema de la asignatura sino del profesor que la imparte, del enfoque que le da a la asignatura y la metodología que lleva a cabo. No por hacer exámenes y aprobarlos sabemos más de una asignatura, y no porque nos exijan mucho vamos a saber más de esa asignatura. Para mí es mucho más importante involucrarse en la asignatura de forma activa, y no ser sólo un agente pasivo que escucha y no participa en clase.
Desde mi punto de vista es mejor participar en clase, que se involucre a los alumnos en el proceso de enseñanza-aprendizaje, etc.
Una metodología activa y participativa favorece mucho más el aprendizaje, si aprendemos jugando eso nunca se olvida, lo que aprendemos de una forma dinámica y divertida eso nunca se olvida. Sobre todo en Educación Infantil es muy importante que a la vez que los niños estén jugando estén aprendiendo y conociendo nuevos conceptos, involucrar a los niños en el proceso de aprendizaje es la mejor forma de enseñarles y de que aprendan sin odiar la asignatura ni la escuela.
“Dímelo y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprehendo”.
