domingo, 12 de junio de 2011

Viñeta 10 de junio.




       Esta viñeta nos muestra, desde mi punto de vista, cómo no se debe corregir a los niños. Dándoles voces y diciéndoles burros no se consigue nada positivo en los niños.
        En la viñeta se observa cómo un niño está leyendo su redacción y toda va bien hasta que dice pasa en lugar de pase, este error, al parecer crispa los nervios de la maestra, que le nada callar diciéndole que es un burro que no sabe escribir. Creo que esta es la peor manera de corregir a un niño si lo que se pretende es que aprenda, con esta reacción la maestra sólo va a conseguir retraer al niño y hacerle sentir inferior.
        Todos aprendemos de nuestros errores y si es necesario corregir un error, y más a un niño en edad escolar, es importante hacerlo correctamente, es decir, no haciendo lo que se muestra en la viñeta. Debemos corregirles sin dar voces ni infravalorándolos, ya que esto puede acarrear consecuencias negativas en los niños.
        También es importante explicar con detalle cuál es la tarea que deben realizar para que, de este modo, los niños no se encuentren perdidos sin saber qué hacer. Muchas veces se piden trabajos, deberes, actividades… pero sin explicar bien cómo llevarlo a cabo, por este motivo, es fácil cometer errores. Con lo cual, tanta importancia tiene el explicar con claridad como el corregir con el hacha de guerra agachado.

jueves, 9 de junio de 2011

Viñeta 8 de junio.





        La viñeta de hoy puede tener diferentes visiones o, al menos yo lo creo así. Por una parte se puede entender como que los docentes siempre tienen la presión de la sociedad, siempre se encuentran o se sienten vigilados, todo el mundo valora, critica o dirige su trabajo. Pero, por otra parte, se puede entender como que la seño, como hemos visto en las demás viñetas, no lleva a cabo una metodología activa y ahora que la están observando no sabe qué hacer.
        Bien es cierto que los docentes siempre tienen la presión de la sociedad sobre ellos, se sienten muy vigilados, pero creo que no hay problema o que esa angustia de sentirse vigilado, no debe ser un problema si se está llevando a cabo un buen trabajo, una buena metodología con los niños. Quien trabaja bien ve recompensado su trabajo en todos los aspectos, ahora, quien se acomoda y pierde la ilusión por su trabajo se sentirá agobiado, presionado por la sociedad y perderá las ganas de llevar a cabo sus clases.
        A principio de este curso, en un congreso, un profesor con muy pocas luces, a mi parecer, dijo: “Es que todos los que estáis aquí no tenéis motivación porque entráis en esta carrera ya que es en la que menos nota de corte en selectividad se exige”. La mayoría de los que en ese congreso estábamos éramos estudiantes, y el que menos motivación demostró tener era él, ya que decía que era una locura tener en cuenta los intereses de los niños, educar con amor… y más conceptos que allí se hablaron. Creo que el que no está motivado por esta profesión no aguanta más de un año de carrera. Pero, es importante no desmotivarse, ya que siempre con los niños se pueden hacer mil y una cosas y llevando a cabo una metodología activa, sin acomodarnos, para mí este es el mejor trabajo del mundo.

sábado, 4 de junio de 2011

Viñeta 3 de Junio. Necesidades Educativas Especiales



          Esta viñeta me llama la atención para mal, ya que se puede leer en esta viñeta lo siguiente “Se recomienda que el niño vaya a un aula especial porque es diferente”. Me parece increíble que se trate a un niño de diferente ¿qué es lo que le hace diferente?, ¿a partir de qué punto se considera a un niño como diferente?
          Nos encontraremos con niños que tengan necesidades educativas especiales y nosotros, como futuros docente, tendremos que tener en cuenta una serie de adaptaciones curriculares y tener presente la atención a la diversidad para que ningún niño pueda sentirse diferente y/o discriminado en ningún aspecto.
          Creo que es primordial no separar a un niño con necesidades educativas especiales del resto de sus compañeros ya que, como propuso Vygotski en su Zona de Desarrollo Próximo, los niños puedan llegar a alcanzar objetivos o realizar actividades que no son capaces de conseguir por sus propios medios si tienen la ayuda de iguales más capaces que ellos. Con esto quiero decir que un niño con necesidades especiales puede beneficiarse estando con sus compañeros, ya que éstos pueden ayudarle en su desarrollo.
          Pero, el que el niño con necesidades educativas especiales esté en clase con los demás compañeros dependerá en el maestro que tenga, si éste considera al niño como un obstáculo, y piensa que va a perjudicar al resto de los niños, prefiriendo quitárselo del medio mandándolo a un aula especial. Por eso es importante, que los docentes sean conscientes de que mandar a los niños a un aula especial, separándolo de sus compañeros, puede no ser lo mejor para el niño, el docente debe saber que existen varias formas, actividades, estrategias… que pueden ayudar al niño con necesidades especiales a conseguir los objetivos que se proponen. De ahí la importancia de una formación continua en los docentes, que vayan renovándose y formándose constantemente.
          En definitiva, quiero dejar bien claro, que un niño con necesidades educativas especiales, en ninguno de los casos es un obstáculo y, ni mucho menos, es diferente a nadie.

jueves, 2 de junio de 2011

Viñeta 1 de junio. Enseñanza para todos




En esta viñeta podemos observar cómo un grupo de niños jugando feliz y libremente. Pero en la parte inferior de esta viñeta se nos pregunta que cuál es el niño sordo, no sé s habrá alguien que pueda contestar a esta pregunta, yo, no puedo contestarla.
Esto me hace pensar, recapacitar, sobre la importancia de las adaptaciones curriculares que hay que tener en cuenta en todas las aulas, ya sean de infantil o de niveles superiores, pero se deben adaptar las actividades a todos los niños tengan o no discapacidad, ya que si ellos no hacen distinciones a la hora de jugar ¿por qué tenemos que hacer distinciones a la hora de enseñar? Los niños no discriminan a nadie, sino que somos los propios adultos quienes propiciamos que los niños discriminen a otro. Si en clase hay un niño con algún tipo de discapacidad no se debe hacer distinción, es un niño como otro cualquiera, simplemente que necesita más esfuerzo para aprender algo, pero puede alcanzar las mismas competencias que un niño sin necesidades especiales.
Es importante conocer a cada niño o niña de nuestra aula y crear actividades en las que nadie se sienta discriminado.
         El vídeo que nos mostró Carmen “El cazo de Lorenzo” muestra como una discapacidad no es un obstáculo, no debe ser motivo de discriminación, sino que se debe aprender a sobrellevarlo porque todo el mundo puede aprender lo mismo, sólo que para unos el camino será más fácil que para otros.