En esta viñeta podemos observar cómo un grupo de niños jugando feliz y libremente. Pero en la parte inferior de esta viñeta se nos pregunta que cuál es el niño sordo, no sé s habrá alguien que pueda contestar a esta pregunta, yo, no puedo contestarla.
Esto me hace pensar, recapacitar, sobre la importancia de las adaptaciones curriculares que hay que tener en cuenta en todas las aulas, ya sean de infantil o de niveles superiores, pero se deben adaptar las actividades a todos los niños tengan o no discapacidad, ya que si ellos no hacen distinciones a la hora de jugar ¿por qué tenemos que hacer distinciones a la hora de enseñar? Los niños no discriminan a nadie, sino que somos los propios adultos quienes propiciamos que los niños discriminen a otro. Si en clase hay un niño con algún tipo de discapacidad no se debe hacer distinción, es un niño como otro cualquiera, simplemente que necesita más esfuerzo para aprender algo, pero puede alcanzar las mismas competencias que un niño sin necesidades especiales.
Es importante conocer a cada niño o niña de nuestra aula y crear actividades en las que nadie se sienta discriminado.
El vídeo que nos mostró Carmen “El cazo de Lorenzo” muestra como una discapacidad no es un obstáculo, no debe ser motivo de discriminación, sino que se debe aprender a sobrellevarlo porque todo el mundo puede aprender lo mismo, sólo que para unos el camino será más fácil que para otros.

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