viernes, 27 de mayo de 2011

Viñeta 27 de mayo.






         Esta viñeta, a simple vista, no te inspira mucho como otras viñetas que, nada más verlas, te inspiran varios conceptos o situaciones.
         En la viñeta se observa cómo llega un niño nuevo a clase y va pensando en lo que se va a encontrar en la clase y todo lo que va a hacer con sus nuevos compañeros de clase, sin embargo, la profesora sólo piensa en que a los niños que ya tiene se le añade otro más así que ya tiene 25 alumnos, lo cual conlleva a la maestra a tener más trabajo porque son más niños, más esfuerzo por su parte, etc.
         La verdad es que no sé qué quiere esta profesora, lo normal es que tengan alrededor de 20 a 25 niños, según el ratio de clase establecido. Se supone que si trabajas con niños es porque te gusta tu trabajo, te gustan los niños y trabajar con, para y por ellos, con lo cual no entiendo su actitud. Si amas tu trabajo y tienes devoción no te importa tener un niño más que menos.

Viñeta 25 de mayo.




La viñeta de hoy me recuerda cuando estuve en las prácticas, que para el regalo del día de la madre me tocó hacerlo a mí, y yo pedía a los niños y niñas de mi clase que trajeran materiales para poder hacer el regalo del día de la madre, pero que debían guardar el secreto para que las mamás no se enteraran de la sorpresa. Los niños venían todos los días ilusionados con los materiales, las mamás me decían “hay que ver que no me ha querido decir para que quiere esto dice que es una sorpresa”, y los niños todos los días iban formando su regalo para las mamás. Yo deje que fueran ellos quienes decidieran que adornos poner, cómo hacerlo, simplemente les ayudaba un poco pero fueron ellos quienes hicieron el regalo. Sin embargo, en la otra clase, la seño fue quien hizo el regalo y el día que los niños se llevaban el regalo para dárselo a sus mamás la seño se los fue dando a la salida.
Por eso esta viñeta me recuerda a mi periodo de prácticas ya que en la viñeta se observa cómo, en la parte superior, la seño pide materiales y van a ser los niños quienes realicen el regalo para sus papás, mientras que en la parte inferior los niños se encuentran con el regalo hecho, sólo falta que sea la seño quién les dé el regalo a los papás.
Siempre gusta que el regalo quede bonito pero creo que es mucho más importante que sea el niño quien haga el regalo, aunque no salga tan perfecto.
Pero, ¿qué pasa con todo esto?, pues que, desde mi punto de vista, es mucho más fácil que sea el maestro quien haga el regalo ya que así se quita el trajín de estar todos los días haciendo el regalo con los niños, es mucho más fácil para ellos dárselo hecho y punto. Pero de esta manera no fomentamos en nada la creatividad e imaginación de los niños, no permitimos que fabriquen sus propias creaciones y que se sientan orgullosos de lo que han realizado, también aprenden a realizar cosas nuevas. No caigamos en el error de dárselo todo hecho por ahorrarnos trabajo. Además, como experiencia propia, puedo decir, que hacer un regalo con los niños es muy divertido y para nada es un trabajo engorroso.


viernes, 20 de mayo de 2011

Viñeta 18 de mayo. ¿Acaso sólo existen las fichas?





La escena de la viñeta de hoy es muy subjetiva, ya que se puede interpretar de una u otra manera, dependiendo de la persona que la describa.
Mi interpretación sobre esta viñeta es la siguiente: el niño llega a clase emocionado y pensando en mil cosas que va a hacer en la Escuela, pero la maestra sólo piensa en realizar fichas para aprender letras, números, formas geométricas… Y para llevar a cabo la adquisición, por parte de los niños, de estos conceptos sólo tiene pensado realizar fichas en las cuales los niños se limitan a repasar con el lápiz, a unir los puntitos, etc. Por lo visto, la maestra desconoce que existen diferentes métodos de trabajo con los cuales los niños adquieren conocimientos sin la necesidad de hacer miles de fichas.
Esta viñeta hace que reflexionemos sobre las distintas metodologías que se pueden llevar a cabo en las aulas de educación infantil, y con las que los niños pueden aprender. No es que las fichas sean un mal método, pero no se puede ni se debe abusar de este método de trabajo.
Son varios los psicólogos e investigadores que nos animan a llevar a cabo en las aulas una metodología activa, en la que los niños sean procesadores activos de la información. Bandura nos habla del aprendizaje observacional, en el cual los niños aprenden a ejecutar conductas y también a saber lo que sucederá en situaciones específicas si actuamos de una u otra manera. Otra teoría es la del aprendizaje significativo, el cual supone proporcionar experiencias de aprendizaje, en entornos instruccionales en los que los alumnos entienden lo que están aprendiendo y permiten al alumno utilizar eficazmente lo que han aprendido. Bruner nos habla del aprendizaje por descubrimiento, el cual es un aprendizaje activo por parte de los alumnos, y se destaca la importancia de conocer la estructura del tema y de un aprendizaje activo para aprender y comprender.
Estas son algunas teorías que se pueden llevar a cabo en las aulas de infantil, con lo cual, no tenemos que quedarnos siempre con lo más fácil, sencillo y rápido que, para mi punto de vista, son las fichas, sino que hay diferentes metodologías que aunque son más costosas proporcionan a los alumnos un mayor aprendizaje.

domingo, 15 de mayo de 2011

Viñeta 13 de mayo. ¿Afortunado por jugar en una terraza? NO




En esta viñeta se observa como un niño juega con su triciclo en la terraza de su casa y, su madre le dice a éste: “Eres un niño con mucha suerte, tienes una hermosa terracita. Piensa en los niños que no la tienen y que han de jugar en la calle”.
Qué horror, pero… ¿cómo hay padres que permiten que sus hijos jueguen en la calle habiendo terrazas en las que pueden jugar solos? Es increíble, y no me entra en la cabeza, que unos padres coarten hasta tal punto la libertad de los niños a la hora de jugar, de elegir sus espacios de juego, y que además se justifiquen y/o intenten convencer a los pequeños diciéndoles que son muy afortunados por tener una terraza donde jugar, como si jugar en la calle fuera algo malo. ¿Acaso esos padres no recuerdan su infancia jugando en la calle?, ¿por qué los niños no pueden jugar en la calle?
Es cierto que hay que tener cuidado cuando los niños juegan en la calle y no se puede jugar, pero hay parques donde los niños pueden jugar sin peligro de que puedan pasar vehículos. Los padres cada vez son más temerosos, temen que sus hijos puedan hacerse daño mientras juegan en el parque, temen que se peleen con otros niños del parque, temen que se puedan caer, etc., y ese miedo, sin darse cuenta, se lo transmiten a los niños. Pero debemos dejar que los niños se enfrenten a los diferentes “problemas” que pueden surgir en una actividad o en un juego con otros niños, que se caigan y se levanten, que sean cada vez más autónomos, que se relacionen con más niños… Ya que jugando solos en una terraza los niños no aprenderán nada de lo que he citado anteriormente.
No impongamos a los niños nuestros miedos.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Viñeta 11 de mayo. Juegos sexistas.




            En la viñeta de hoy se observa cómo un niño y una niña que, parece ser están jugando a “las casitas”, juegan escondidos detrás de un cartón con forma de coche, pero ambos, a pesar de jugar escondidos parece que se lo están pasando muy bien.
            Pero, ¿por qué tienen que esconderse para jugar a “las casitas”?, ¿acaso un niño no puede jugar con una niña?, ¿acaso los juegos de niñas están prohibidos para los niños y viceversa?, ¿hasta qué punto vamos a llegar: prohibir a los niños que jueguen?..., son miles las preguntas que se me vienen a la cabeza al observar esta imagen.
            Esta viñeta me hace reflexionar sobre los juegos y los juguetes sexistas. Hay personas que no quieren que sus hijos jueguen a “las cocinitas”, que jueguen con muñecas, y viceversa, padres que no quieren que sus hijas jueguen con pistolas, a vaqueros, etc., porque no son juegos para niñas o de niños. Pero no debemos cohibir a los niños, ni juzgar a un niño o niña por el juguete o por el juego que realice.
            No es nada malo que los niños jueguen con niñas a juegos de niñas, ni al contrario, es más, así aprenden nuevas situaciones, aprenden a respetar al sexo opuesto, no son machistas ni feministas, etc.
            Recuerdo que cuando era pequeña mi amigo se venía a mi casa para jugar juntos y, la mayoría de las veces jugábamos con muñecas, pero su madre en ningún momento le prohibió, ni le regañó por jugar con muñecas, al contrario, unos reyes le regaló una barbie. Los juguetes no hacen a los niños, sino que son las personas de su alrededor las que hacen o provocan que los niños tomen ciertas actitudes y adquieran diferentes valores.
            Dejemos a los niños jugar libremente, que sólo se es pequeño una vez y deben disfrutar de su niñez.     

domingo, 8 de mayo de 2011

La Oreja Verde de la Escuela.





Me gustaría compartir con vosotros un libro que leí cuando hice el Ciclo Formativo de Educación Infantil. Este libro se llama La Oreja Verde de la Escuela, cuya autora es Carmen Díez Navarro. En este libro contiene una propuesta de organización de la escuela infantil a través de pequeños proyectos que surgen de la convivencia cotidiana y donde el niño es el protagonista y agente de su propio aprendizaje.
            Dentro de este libro se encuentran diferentes proyectos educativos y actividades que surgen en el día a día, y hay un pequeño cuento de Gianni Rodari “Un Señor Maduro con una Oreja Verde”:
Un día, en el expreso de Soria a Monterde,
vi que subía un hombre con una oreja verde.
No era ya un hombre joven sino más bien maduro,
todo menos su oreja, que era de un verde puro.
Cambié pronto de asiento y me puse a su lado
para estudiar el caso de cerca y con cuidado.
Le pregunté: - Esa oreja que tiene usted, señor,
¿Cómo es de color verde si ya es usted mayor?
Puede llamarme viejo – me dijo con un guiño-
esa oreja me queda de mis tiempos de niño.
Es una oreja joven que sabe interpretar
voces que los mayores no llegan a escuchar:
Oigo la voz del árbol, de la piedra en el suelo,
del arroyo, del pájaro, de la nube en el cielo.
Y comprendo a los niños cuando hablan de esas cosas
que en la oreja madura resultan misteriosas…
Eso me contó el hombre con una oreja verde
un día, en el expreso de Soria a Monterde.

Todos nosotros debemos tener una oreja verde, abierta, vigilante, atenta y libre. Debemos intentar que nuestra escuela tenga capacidad de cambio, deseo de novedades, y mantener las puertas abiertas siempre a las noticias que traen los niños, a los comentarios que traen los padres, a las nanas que traen los abuelos, a las ideas renovadoras y útiles vengan de donde vengan.
Espero que este fragmento os guste tanto como me gustó a mí y no perdáis esa oreja verde que nos hace entender a los niños.


sábado, 7 de mayo de 2011

Viñeta 6 de mayo. Dejemos a los niños ser niños.





            Esta viñeta no es que me haga reflexionar, más bien me hace recordar cuando mis hermanos eran pequeños y muchas tardes no podían ni asomarse a la ventana del montón de deberes que le mandaba su seño para el día siguiente. Había días en los que estaban agobiados porque se les hacía de noche y no habían terminado los deberes y temían ir al día siguiente a clase con los deberes sin hacer temiendo las regañinas de su seño.
            Esto no es justo para los niños ya que deben tener tiempo libre y disfrutar de su infancia y no tenerles agobiadísimos con tantos deberes. Vale que se les mande alguna tarea para que la realicen en casa, pero una cosa es mandarles alguna cosita para casa que agobiarles y tenerles toda la tarde haciendo deberes.
            En la viñeta se observa como un niño reivindica su tiempo para jugar ya que con tantos deberes no tiene tiempo para ello. No por mandarles más deberes a los niños van a aprender más ni mejor, pero sí vamos a conseguir que no disfruten al máximo de su infancia. Dejemos a los niños ser niños.

Viñeta 4 de mayo. Jugar en la calle.






            La viñeta de hoy hace una crítica a los espacios o, más bien, a la falta de espacios para que los niños puedan jugar libremente, sin peligros. Para hacer esta crítica, en la viñeta se observa a un grupo de niños que están jugando en plena calle y para tener un espacio de juego colocan un cartel en el que se lee “Perdonen la molestia, estamos jugando para ustedes”.  Este aviso me hace pensar en una doble crítica, una a los espacios disponibles para el juego, y la otra a los adultos que se olvidan de jugar y de la importancia del juego.
            Los juegos, los utensilios que se utilizan para jugar, los espacios de juego… han cambiado mucho. Ahora los niños pueden pasarse horas y horas sentados delante del televisor, o jugando con la videoconsola, el ordenador, etc., en conclusión juegos pasivos en los cuales los niños no se mueven del sofá.
            Las formas de jugar han cambiado mucho, antes los juegos eran más activos, los niños salían a jugar a la calle con los demás niños y, sin embargo, ahora, los niños apenas salen de casa para jugar y si lo hacen es con la videoconsola y para sentarse en el banco a jugar tranquilos.
            Es una pena que los pequeños se pierdan, no disfruten de muchos juegos que nosotros en nuestra infancia hemos realizado. Y con esta viñeta se critica tanto eso como la falta de espacios. Nos olvidamos de que los niños necesitan jugar, divertirse, relacionarse con otros niños y disfrutar de su infancia, y nos olvidamos de crear espacios donde ellos puedan realizar estas actividades sin encontrarse constantemente con numerosos peligros. Espero que no tengamos que llegar a tal punto de tener que poner señales en la calle para crear un espacio libre de juego, sería una pena tener que vernos en esta tesitura, por ello hay que invertir más en estos espacios de juego, ya que los niños jugando aprenden a relacionarse, a resolver los pequeños problemas que surgen durante el juego, a compartir, a ser autónomos, a respetar a los compañeros del juego, etc., y los niños son nuestro futuro.