sábado, 30 de abril de 2011

Viñeta 29 de abril. Juguemos a ensuciarnos.





           Si queremos saber cómo volver loco a un niño no hay más que observar esta viñeta. En la viñeta se observa cómo las ordenes que recibe de su madre son totalmente opuestas a las que recibe de su maestra, con lo que el niño ya no sabe qué hacer, a quién obedecer y teme por las reprimendas al no obedecer.
            En Educación Infantil es muy importante que haya una buena comunicación entre las familias y el centro escolar, involucrar a las familias en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los pequeños, y juntos dirigir ese aprendizaje por un mismo camino.
            Una cosa que me llama la atención y que estoy harta de ver es la típica frase de “niño no te manches que llevas la ropa limpia y no gana para poner lavadoras”. Y yo me pregunto ¿Para qué le pones al niño sus mejores galas si como niño debe y tiene qué jugar? No se le puede prohibir a un niño que no se manche, que no juegue a eso porque se mancha, que no sude (¿es que acaso hay alguien que pueda controlar el sudar o no?), etc. Los niños han de divertirse, jugar, experimentar, mancharse, sudar… no debemos aburrir a los niños pensando en mantenerse limpitos sin jugar a lo que quieren porque su mamá les regañan si se ensucian.
            En muchos centros infantiles esto se les comenta a los papás y se les suele pedir que lleven una muda de recambio por si se manchan demasiado cambiarles. Tienen que ser conscientes de que al cole no van a lucirse con sus vestimentas, sino a aprender, y si puede ser a aprender jugando.

Viñeta 27 de abril. Las nuevas tecnologías en las aulas.





           En la viñeta de hoy se nos presenta un tema que está a la orden del día, que es la introducción de las nuevas tecnologías en las aulas.
            En la imagen se observa una clase de niños y niñas que están sentados en su pupitre pero, que al contrario que en otras viñetas, los niños están mirando sus ordenadores y con unos auriculares puestos para que de esta manera cada uno escuche lo suyo y no se molesten los unos a los otros, y la maestra hace lo mismo. Todos están tan concentrados con sus ordenadores que sólo se escucha el sonido de las teclas al ser pulsadas.
            Está bien introducir a los niños en las nuevas tecnologías, que las conozcan y vayan usando los ordenadores, pero lo que no me parece tan bien es que se abuse de esto y los niños estén ensimismados mirando la pantalla del ordenador, con los auriculares puestos y sin hablar con sus compañeros. Los niños deben jugar, hablar con los demás, investigar…, es decir, que su aprendizaje sea más activo, cosa que estando sentado delante de un ordenador no van a conseguir. Hay que tener cuidado con el uso que los niños le dan al ordenador, las horas que pasan sentados viendo la tele, jugando con videojuegos, etc., creo que ya pasan demasiado tiempo en casa realizando estas tareas como para que también se pasen en el colegio las horas muertas realizando dichas tareas. Esto no quita que algún día, alguna hora, se aproveche para trabajar con los pequeños alguna actividad en el ordenador.
            Lo que más me llama la atención de esta viñeta es la actitud de la profesora, que está realizando la misma actividad que los niños, sin mostrar interés alguno por lo que ellos estén haciendo. Viendo la viñeta, la primera impresión que da es que se trata de una oficina donde todos están trabajando y la profesora es el jefe que los tiene trabajando y no les deja ni levantar la mirada del ordenador. Y esto no se puede permitir en una clase de educación infantil.

viernes, 22 de abril de 2011

¿Es un buen método de evalución?




              Esta viñeta representa la falta de recursos, la incompetencia de un profesor a la hora de evaluar a un niño en educación infantil.
            En la viñeta se muestra a un niño sentado en su mesa y al profesor de pie enfrente de este. Para llevar a cabo la evaluación del pequeño el profesor tiene la feliz idea de utilizar palabras técnicas, incomprensibles para el niño, pidiéndole que “eleve la zurda”, el niño ante tal pregunta se queda perplejo porque no sabe lo que el profesor le está pidiendo, pero el profesor, falto de recursos, decide que el niño tiene un retraso grave y que es aconsejable que vaya a un aula especial.
            Una viñeta que nos deja boquiabiertos, y que nos hace pensar si esto pasa o no en las aulas de infantil, y que muchas veces por culpa de profesores incompetentes a los niños se les coloca la etiqueta de “listos”, “tontos”, “espabilados”, “inteligentes”, etc.  Es una locura decir que un niño tiene un retraso grave porque no “eleva la zurda”, para llegar a esa conclusión hay que hacer varias pruebas, observar al niño día tras día, hacer una evaluación continua y, si es necesario, consultar con un especialista, pero nunca llegar a esa conclusión o poner esa etiqueta a un niño por una pregunta.
            Como futuros docentes, educadores de niños tenemos que ser conscientes de que cada niño tiene un ritmo de maduración, de desarrollo diferente, que no todos los niños aprenden al mismo tiempo, cada niño tiene sus características propias y como tal aprenden a diferente ritmo. Por este motivo, para que los niños adquieran los conceptos que planteamos, que queremos que conozcan, debemos llevar a cabo diferentes actividades, contar con diferentes recursos para que todos nuestros alumnos adquieran los mismos conocimientos aunque sea a un ritmo diferente.
            Esta viñeta me hace reflexionar y pensar sobre los métodos de evaluación que se llevan a cabo en las aulas de infantil, y en los recursos que utilizan los profesores para conseguir los objetivos que se proponen. Y si adecuamos los objetivos a la edad, al momento evolutivo en el que se encuentran los niños para adquirir los diferentes conceptos o conocimientos que deseamos, ya que no podemos exigirles lo mismo a un niño de 6 años que a otro de 3, y muchas veces se exige más de lo que se debe.
            Y, por último, otra cosa que me hace reflexionar esta viñeta es el tema de las “etiquetas” que se ponen a los niños. Creo que no se deben poner etiquetas que marquen el desarrollo del niño y de esta manera esté condicionado a lo largo de su etapa educativa como “el listo”, “el torpe”, “el tonto”, “el espabilado”, etc. Las etiquetas no se deben poner bajo ningún concepto, ya que todos somos iguales y debemos tener las mismas oportunidades, ya que nadie es más listo que otro, ni vale más que otro, lo que puede o no fallar es el proceso de enseñanza-aprendizaje que se esté llevando a cabo.
Por eso debemos plantearnos todos estos aspectos y no caer en el error de cometerlos.


domingo, 17 de abril de 2011

Viñeta 13 de abril. ¿Nos vamos de excursión?




Esta viñeta representa cómo se llevan a cabo las excursiones con niños de infantil. Todos en fila, cogidos de la mano del compañero y sin salirse de la fila, sin distraerse, sin bajarse de la cera… parece que los niños estén desfilando como soldados más que yendo de excursión.
Es cierto que la maestra tiene la responsabilidad y cuida para que a los niños no les pase nada, pero yendo en la fila los niños deben mirar, observar, comentar lo que están viendo, etc. Cuando hice las prácticas del modulo de Educación Infantil, dos días en semana llevábamos a los niños a un parque infantil que había cerca del centro. Para realizar el trayecto poníamos a los niños unos cinturones que se unían a una cuerda, durante el paseo íbamos cantando, los niños saludaban a la gente que pasaba por nuestro lado, mirábamos las flores que estaban naciendo… de esta manera los niños iban seguros pero se les permitía que fueran viendo el paisaje, hablando, cantando, etc. Es normal que no queramos que les pase nada a los niños pero no hay que llevarlos firmes como si estuvieran en la mili.
En esta viñeta, cuando la maestra pide a los niños que dibujen lo que han visto los niños dibujan el cogote del compañero que llevaban delante. ¿Qué otra cosa iban a dibujar si no han podido hacer nada? Si llevamos a los niños de excursión es para que conozcan cosas nuevas que desconocen o que no conocen bien, para que descubran nuevos lugares, etc., pero si no les dejamos hacer nada ¿qué conseguimos con la excursión? Desde mi punto de vista, de esta manera no conocen nada, bueno a desfilar como nadie pero poco más. No se puede llevar a los niños de excursión, no dejarles hacer nada y luego pedirles que cuenten o dibujen lo que han visto, ¿qué van a contar o dibujar si no han visto más que cabezas?

sábado, 9 de abril de 2011

Viñeta del 8 de abril. Conocer a nuestros alumnos.






En esta viñeta se observa como una niña durante el recreo está jugando sola con un balón, da la sensación de que la niña no tienes amigos, pero al volver a clase la maestra manda como tarea escribir una carta a un amigo suyo, ante esto la niña se queda muy pensativa con el cuaderno abierto y sólo con el título puesto.
            ¿Sabe la profesora que una de sus alumnas juega sola?, ¿se preocupa por sus alumnos?, ¿es consciente o conoce lo que les pasa? Mirando esta viñeta y pensando sobre ella da la sensación de que la profesora no está al corriente o no se ha preocupado por conocer los problemas de cada niño.
            La viñeta anterior y esta nos hacen reflexionar sobre si realmente conocemos las características personales de los alumnos y nos preocupamos por sus cosas y, en este caso, si nos preocupamos por ayudarles. Es importante conocer a nuestro grupo para realizar, mandar o tratar temas en clase, ya que si no conocemos sus necesidades específicas no podemos adaptarnos a ellos.


Viñeta del 6 de abril. Conocer las inquietudes de los niños.





En la viñeta de hoy podemos observar cómo dos niños durante el recreo hablan, muy interesados sobre un avión que ven pasar, discuten sobre si es un avión supersónico o no lo es y de las características que tiene que tener un avión para ser supersónico. Pero, en el mejor momento suena la campana para volver a clase y los niños lamentan tener que volver para enhebrar bolitas, cosa que no les interesa, y tener que dejar el tema tan importante que estaban tratando.
Esta viñeta nos hace reflexionar sobre si realmente se proponen en clase temas que interesen a los niños, o si simplemente se opta por el camino fácil sin tener en cuenta los intereses y motivaciones de los alumnos. Como futuros docentes debemos tener en cuenta los intereses de los niños, descubrir aquello que les motiva o que les llama la atención y trabajar sobre ese tema, de esta manera los niños aprenderán más y mejor y más motivados y no podrán las caras de los niños que salen en la viñeta por tener que entrar a clase a realizar actividades simples y nada motivantes para ellos.
Pienso que hay que aprovechar las preguntas de los niños o aquello que les interesa trabajar sobre ello, para esto un buen método es el trabajo por proyectos. Ya que a través del trabajo por proyectos se favorece la creación y el desarrollo de estrategias de organización de los conocimientos escolares a partir de lo que los niños y niñas saben, conocen, viven, experimentan, imaginan y piensan. Es decir, se parte de los intereses de los niños para trabajar un tema, se adecua la enseñanza a las necesidades e intereses del alumnado y a las necesidades educativas.
Por lo tanto, es importante escuchar a los niños y descubrir que es aquello que les motiva para trabajarlo, además tenemos técnicas de trabajo que nos ayudan a trabajar partiendo de los intereses de los niños. De esta manera conseguiremos que los niños estén más implicados, más motivados ya que el tema que están tratando en clase lo han propuesto ellos, o ha surgido de ellos, de sus inquietudes, preguntas, vivencias…

viernes, 1 de abril de 2011

Viñeta del 1 de abril. Juego simbólico.






           
         Ésta viñeta se asemeja a la del día 23 de marzo, en la salía un niño jugando con una escoba y una espada fabricada por él y el niño imaginaba ser un jinete a lomos de su caballo y corría mil y una aventuras.
         En esta viñeta se observa una niña jugando a “las casitas” o a las “mamás” con una muñeca. La muñeca que utiliza para jugar es una muñeca de trapo, sin ropa, de lo más sencilla, pero la niña imagina que esa muñeca tan simple es su hija de pelo negro y rizado, e imagina que la muñeca le habla y le dice mamá. Vive o, mejor dicho, imita una situación que seguramente habrá visto en casa con un hermano pequeño.
         Pero le dan un regalito, una muñeca con un vestido muy bonito, el pelo largo, que se mueve y que también habla. La madre dice a la niña que se siente y mire todo lo que su nueva muñeca puede hacer, la niña obedece y se sienta para ver lo que la muñeca nueva es capaz de hacer. En un principio la niña está emocionada porque todo lo que la muñeca hace es nuevo para ella pero, ¿qué sucede cuando pasa un tiempo? Que la niña se aburre de mirar la muñeca porque siempre hace lo mismo y no es como su muñeca antigua que le decía que la quería y a la que acostaba y daba el biberón. Y la niña se aburre soberanamente.
         Como en la viñeta del día 23, al darle a los niños objetos, muñecos, que imitan a la perfección la realidad, con la mejor intención para que su juego sea más real, rompemos la magia que ellos habían creado, las mil situaciones y aventuras que estaban viviendo, rompemos su imaginación y el juego simbólico. Debemos dejar a los niños que imaginen ser, estar, actuar como, vivir en… ya que de esta manera están fomentando su imaginación, representan aspectos de la vida cotidiana, fomenta la función simbólica y representativa, y a través de la representación los niños asimilan y comprenden las situaciones que viven en la vida real estableciendo relaciones que le ayudarán a desenvolverse con éxito en el futuro.
Dejemos a los niños que jueguen con lo que deseen, si están jugando con una escoba o con una muñeca de trapo y los vemos disfrutar y reír, será que no se lo están pasando mal ¿no?