En esta viñeta podemos observar la pura realidad de muchos centros escolares y profesores, los cuales se dedican a dar clase sin tener en cuenta las diferencias individuales de los alumnos y dan su clase para los más “listos”, para los que rinden más o no presentan dificultades en el aprendizaje.
Como podemos observar en esta viñeta sólo los alumnos que se adaptan más fácilmente o que no presentan dificultades en el proceso de aprendizaje, es decir, los alumnos más sobresalientes o más listos, son los que tienen derecho a una carrera, bienestar, cultura, dignidad y poder. Pero… ¿qué pasa con los alumnos que presentan dificultades en el aprendizaje, aquellos que no aprenden al mismo ritmo que los demás? Esos alumnos son los desechos, los que quedan relegados a clases diferenciales y especiales, los que se espera que no tengan un futuro brillante sino que acaben siendo ignorados, en el mundo de las drogas o no salgan del bar.
En un cartel se puede leer: “Prohibida la entrada al personal ajeno: padres, trabajo, cultura popular, política, sexo”. Lo cual, desde mi punto de vista, es un atraso ya que para mí es muy importante tener y/o contar con los padres, involucrarlos en el aprendizaje de sus hijos, que formen parte de la escuela y ayuden a sus hijos con las tareas escolares, etc.
Esta escuela, o modelo de escuela, no es idóneo para los alumnos. Una escuela o unos profesores que no se adaptan a las diferencias individuales de los alumnos, que no tienen en cuenta las características propias de cada uno a la hora de dar la clase, que sólo tienen en cuenta a los alumnos más listos para dar su clase y no se preocupan de los demás no es idóneo. Esto es lo más fácil y cómodo, pero no lo más apropiado para los pequeños, y es lo que se ve reflejado en la viñeta.
Todos los niños deben tener las mismas oportunidades y no se debe relegar a nadie a un segundo lugar. Si los niños no aprenden los contenidos la primera vez que son explicados, pueden explicarse de otra forma y pueden llevarse a cabo actividades (las cuales no tienen por qué ser aburridas) para aprender dichos contenidos y que todos los alumnos adquieran los contenidos y conocimientos que se pretenden. Es verdad que este método es más costoso y trabajoso, que el método que se observa en la viñeta es más fácil y cómodo, pero la pereza o falta de motivación de los profesores no tienen que pagarla los alumnos. Todos deben tener las mismas oportunidades.

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